México pausa envíos de petróleo a Cuba y maneja tensión diplomática
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que México ha detenido temporalmente los envíos de petróleo a Cuba, describiéndolo como decisión “soberana” y parte de ajustes de suministros, en medio de presiones políticas externas.
Este 28 de enero de 2026, desde Palacio Nacional, la mandataria mexicana explicó que la pausa en los embarques de crudo a Cuba responde a cuestiones contractuales y de suministro de Pemex, y subrayó que la decisión es autónoma, sin ser resultado directo de presiones externas.
Sheinbaum enfatizó que México mantiene solidaridad con el pueblo cubano, pero aclaró que la dinámica de los envíos de petróleo depende de dos mecanismos: contratos comerciales entre Pemex y Cuba, y eventuales apoyos humanitarios que continúan abiertos, según detalló en su conferencia mañanera.
El contexto internacional ha puesto este tema en el centro del debate, dado el endurecimiento de sanciones de EE. UU. contra Cuba y los recientes movimientos estratégicos de la administración norteamericana. Aunque no confirmó si la pausa será definitiva, Sheinbaum insistió en que México actuará de acuerdo con su soberanía y con las necesidades de su política exterior.
La decisión de pausar temporalmente los envíos de crudo sitúa a México en una posición delicada entre su histórica postura de apoyo a países aliados como Cuba y las realidades económicas y diplomáticas actuales. La administración federal busca equilibrar la defensa de su independencia en política exterior con la gestión pragmática del suministro energético nacional, especialmente ante presiones geopolíticas de Estados Unidos.
Este ajuste en la estrategia energética internacional se interpreta como un acto de realismo político y soberanía, aunque su impacto —tanto diplomático como en la percepción interna del gobierno— podría tener resonancias en la agenda de política exterior mexicana en 2026.